¡Bendícenos Señor de los Milagros!

“Bendícenos Señor de los Milagros: derrama tu amor sobre nuestras familias, niños, jóvenes, y ancianos. Bendícenos Señor de los Milagros: derrama tu consuelo y auxilia a nuestros enfermos, pobres, desempleados y abandonados. Bendícenos Señor de los Milagros, porque sin tu gracia y ayuda nuestros solos esfuerzos humanos no son nada. Aparta de nuestra tierra la injusticia, la violencia, el crimen del aborto, la desunión, el pesimismo, la inmoralidad pública y privada y la pobreza. Atrae sobre nuestras vidas la verdad y el amor que engendran el bien y nos hacen capaces de forjar contigo la tierra justa y reconciliada que todos queremos. Señor de los Milagros, auméntanos la fe, es decir la capacidad de abrirte y de entregarte nuestro corazón y la vida entera”